
Los jardines
Praderas de césped, árboles de gran porte, tinajas de barro y rincones con mesas de forja. Son el escenario natural del cóctel y, en muchas bodas, también de la cena.
Condado de Cubillana es un jardín grande con agua por todas partes. Estos son los espacios que podéis usar y cómo suelen vivirse en una celebración.


Praderas de césped, árboles de gran porte, tinajas de barro y rincones con mesas de forja. Son el escenario natural del cóctel y, en muchas bodas, también de la cena.

Una plaza circular alrededor de la fuente de piedras apiladas, el símbolo de la finca. Las mesas se colocan en corona a su alrededor y, al caer la noche, cientos de luces cuelgan desde los árboles hasta la fuente.

Un cenador de madera al final de un pasillo de piedra, rodeado de pinos. Es el sitio más elegido para la ceremonia civil: sombra natural, sillas a ambos lados y una entrada que se recuerda.

Telas blancas, lámparas de fibra y luz tamizada. Sirve para la ceremonia, para un banquete a resguardo del sol o como pista de baile.

Una gran estructura de madera cubierta, con helechos colgantes y guirnaldas. Permite celebrar el banquete o la fiesta bajo techo sin dejar de estar en el jardín, y es el plan B cuando el tiempo no acompaña.

Agua que cae entre bloques de piedra, un estanque con plantas acuáticas y flores en la orilla. Es el rincón preferido de los fotógrafos para el reportaje de pareja.

Son el sello de la finca. Hay fuentes y cascadas de piedra repartidas por todo el jardín, iluminadas por la noche, y su sonido acompaña la celebración de principio a fin.

La casa de piedra, con balcones de forja y un porche de columnas, preside la entrada. Su fachada es el fondo de muchas de las primeras fotos del día.

Rodeada de jardín y de terrazas de barro cocido. De día refresca el ambiente; de noche, iluminada, se convierte en otro punto de luz.

Una zona amplia con barbacoa para celebraciones más informales, y un parque con casita, columpio y tobogán para que los niños disfruten tanto como los mayores.

Un camino flanqueado por cipreses lleva hasta la entrada. El aparcamiento está dentro de la finca y es gratuito para todos los invitados.
Moveos por la finca como si estuvierais allí: entrad en el cenador, asomaos a la pérgola o acercaos a la fuente. Funciona en el móvil y con gafas de realidad virtual.
Caben hasta 300 invitados en banquete, con la pérgola de madera y la carpa como espacios cubiertos. Solo hay una celebración al día y puede durar hasta las cinco de la mañana. Hay cocina para el catering, zona de baile, ropero y aparcamiento gratuito dentro de la finca.
La misma finca cambia por completo cuando se encienden las luces. En la galería tenéis más de cien fotos de bodas reales.


Pedid cita y os enseñamos la finca con calma: los espacios, cómo se monta una boda aquí y todo lo que queráis preguntar, sobre el terreno.